4.11.12

Los partidos, los réditos y el alioli

Existe en política una realidad que olvidan siempre los indignados y es que los partidos se mueven por réditos electorales. Esto parece obvio: "los políticos lo hacen todo pensando en las elecciones", pero normalmente no se aprecia su verdadera dimensión.

Los réditos electorales que vayas a tener dependen de que te vayan a votar o no. Por eso muchos no entienden que algunos partidos, ante el desencanto masivo de los ciudadanos, no hayan cambiado en absoluto su actitud ni sus políticas. Especialmente el PSOE, que es el que encaja el descontento de la izquierda - el más multitudinario -.

El PSOE debería haber cambiado sus políticas para intentar recuperar a esos descontentos que podrían haber sido votantes suyos. Aunque algunos dirigentes del partido tímidamente han intentado una aproximación retórica a movimientos como el 15M, Rubalcaba y su cúpula han virado poco o nada hacia ellos, ¿por qué?

Pondré un sencillo ejemplo. Imagina que a ti y a tus amigos os encantan las patatas alioli. Imagina que en el bar al que vais todos los viernes y sábados del año no las tienen. Pero cada noche, sin excepción, le preguntáis al camarero: "¿tenéis alioli?" "No tenemos, lo siento", os responden.

Si esta situación se mantiene durante el tiempo suficiente es posible que al dueño se le encienda la bombillita y se le ocurra poner patatas alioli de ahora en adelante, porque sabe que tiene dos ventas seguras a la semana.

Esto, hay que tenerlo en cuenta, no es tan fácil. Depende del rédito que el hostelero le vaya a sacar a las alioli. Si sois un grupo pequeño, de tres personas, es posible que el gasto no le compense. Pero si sois una de estas cuadrillas de maquineros formadas por cuarenta personas, es muy probable que vea claro el negocio y os satisfaga.

También depende de lo estable que sea el posible beneficio. Si vais a su bar poco o casi nunca hay menos posibilidades de que al hostelero le interese satisfaceros. Si resulta que os da por pedir bravas justo el día en que os traen alioli, puede ocurrir que el dueño no os las vuelva a poner porque no esté seguro de vendéroslas. También hay que contar con la posibilidad, nada desdeñable, de que el propietario sea imbécil - aunque esto no tiene por qué ser así -.

La estrategia de un partido es idéntica. El 15M está formado sobre todo por jóvenes, universitarios o recién graduados con una media de entre veinte y treinta años. Dado que los jóvenes tienen la costumbre de no votar, es lógico que el PSOE no atienda a sus propuestas. Un partido político no obtendrá rédito electoral de una persona que no vota, por muy contenta que la tenga.

Otro factor similar al caso de las patatas es el de la estabilidad. Los Gobiernos socialdemócratas han comprobado que la gente pide políticas sociales pero luego no muestra interés por ellas en las elecciones. En el País Vasco se ha conseguido resistir mejor la crisis sin sacrificar servicios básicos educativos o sanitarios, por ejemplo, y los votantes han respondido votando a un partido conservador. Esto significa que el PSE intentó satisfacer a un sector de la población que luego ha pasado del tema. Algo así como si siempre te piden patatas alioli y, cuando las traes, resulta que quieren bravas.

Es por esto que en principio el PSOE va a pasar del 15M y sucedáneos, de sus propuestas y de sus quejas. Mientras el PSOE sepa que estas personas no le van a votar, incluso aunque cumpla algunas de sus expectativas, no tendrá un incentivo real para cambiar sus políticas. Y menos cuando se piden cosas bastante hardcore - disolver el Parlamento, convocar Cortes Constituyentes, renta universal básica - que pueden no interesar a las personas que sí votan y que suelen ser ciudadanos de unos cuarenta para arriba a los que lo único que les preocupa es el paro.

La única forma de que esto cambie y de que los jóvenes y los descontentos en general obtengan atención de los grandes partidos es responder a sus políticas con sus votos. Reaccionar a malas o buenas políticas de igual forma - no votando - equivale a ser invisible y, dado que esto es algo que parece no afectar mucho al sector más conservador de nuestra sociedad, la consecuencia más probable será que nos veamos copados en el futuro por una derecha hegemónica ante una izquierda testimonial. Lo cual quizá sea lo que realmente quieren los españoles, quién sabe.

2 comentarios:

  1. antoniopinospuente@gmail.com13.11.12

    Hola. He comprendido convicentemente la exposición que has desarrollado.He leido rápido el tema y me has sorprendido en las deducciones. Voy a copiarlas y otro día te las comentaré. Gracias, las hago mías, seremos almas gemelas. Todo los díasme pongo a hablar como tú, pero me distraen con faenas del mundanal ruido. Buenas tardes.

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  2. Y así es como Florentino Pérez volvió a la presidencia del Real Madrid tras gestionarlo como lo gestionó. Porque nadie pidió como es debido una buena ración de patatas bravas, y se conformaron con el menú del día (anunciado en un precioso cartel de vinilo, eso sí).

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