19.11.12

¿Existe la inversión educativa en España?

Una arquitecta publicó hace dos días un artículo bastante interesante en el que hacía una relación más o menos precisa del dinero que España había invertido en su formación a lo largo de treinta años. La entrada concluye que, calculando la inversión total del Estado, España ha malgastado 6.500 millones de euros en titulados universitarios que, ante la penosa situación laboral, no tendrán más remedio que buscarse la vida en otros países.

El texto ha aparecido en Menéame y ha saltado a foros, prensa, redes sociales y demás. Como es normal en ellos, los indignados lo consideran una explicación suficiente del problema y lo han convertido en su buque insignia de la semana. A mí el artículo, sin embargo, me motiva más preguntas que respuestas y creo que da lugar a varias reflexiones que no estamos haciendo sobre el tema de la inversión educativa.

En su artículo, la autora sólo especifica la inversión que España ha hecho en ella. En ningún caso comenta si esta inversión ha sido exitosa o no, es decir, si la formación ha sido de calidad o si ella ha obtenido unos resultados óptimos. Esto no es aplicable necesariamente a ella en concreto, sino a cualquier estudiante. La pregunta es: ¿existe o ha existido algún control de resultados? ¿Algún seguimiento de objetivos? Es decir, ¿es un contrato en el que ambas partes aportan algo - el Estado dinero y el estudiante resultados - o tan sólo es una subvención?

Se han financiado todo tipo de estudios. Es el punto que más debería invitarnos a reflexionar. Se han subvencionado estudios básicos o más o menos universales - como la Primaria o la formación universitaria -, lo cual admite poca discusión. Pero la autora también menciona "muchos cursos universitarios" - no especifica cuántos - que realizó después de terminar la carrera. También habla del Doctorado o el Máster, todos ellos subvencionados por el Estado.

¿Debe el Estado subvencionar o directamente financiar por completo estudios que no son necesariamente obligatorios o reclamables a todos los españoles? Es decir, si una persona más allá de sus estudios básicos ha tomado la decisión totalmente personal de seguir formándose porque quiere conseguir un futuro profesional equis, ¿es exigible que sea el Estado quien lo financie en todos los casos?

En España - y en Europa en general - tenemos un problema educativo muy grave. Sin embargo consideramos naturales cosas que quizá no tendrían por qué serlo tanto. No quiero decir que estas cosas estén bien o mal, lo que me parece mal es que simplemente no nos las planteemos. ¿Debe España financiar todo tipo de estudios, tanto los básicos como los que no lo son tanto? ¿Es legítimo que el dinero simplemente se haya estado "regalando" en tanto en cuanto nunca - jamás - el Estado ha hecho nada por comprobar si los beneficiarios de becas y subvenciones eran o no buenos estudiantes?

Aunque los indignados negarán esto tajantemente, todos - absolutamente todos - los españoles sabemos que gran parte del dinero de las becas va para gastos personales - no indispensables - y no necesariamente para los estudios realizados. Todos conocemos a gente que se ha ido de vacaciones, de concierto o que se ha comprado un capricho con el dinero de la beca en el tiempo en que todo iba bien. Evidentemente esta situación se está revirtiendo porque el Estado no tiene un duro, pero se hace de la peor forma posible: vía recortes y no ejecutando un cambio estructural que, en mi opinión, debería ser profundo y revisar el modo en que entendemos la inversión educativa. Esto es, financiando a quien lo necesite y asegurándonos de que el dinero se destina íntegramente a educación.

La pregunta fundamental es: ¿existe una verdadera inversión educativa en España? ¿O existe, por el contrario, sólo un gasto educativo? Y aún más: ¿qué tipo de inversión educativa queremos para el futuro?

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